20/5/15

6 razones por las cuales es valioso un taller de cómic

Hace unos meses estuve impartiendo talleres de cómic en distintos colegios de Avilés invitado por la Concejalía de Juventud. Estoy muy contento de cómo respondieron los alumnos y el personal de los distintos centros. Seguramente la experiencia se repetirá.


Estoy convencido de que, aparte de ser algo lúdico, la práctica del arte -¿y qué es el cómic sino una forma artística?- te “equipa” para la vida. Ahí van 6 puntos que creo que son valiosos desde el punto de vista educativo:

1) Se aprende que no todas las preguntas tienen una sola respuesta. Y el hecho de que haya múltiples respuestas para una pregunta o para afrontar un problema no implica que todas las respuestas sean válidas o igualmente valiosas. La práctica del arte te ayuda a saber navegar esta ambigüedad.

 2) Se aprende a planificar... y a saber cuándo hay que cambiar de plan. El secreto es tener todos los elementos bajo control, pero no ser rígido y poder cambiar el curso de la acción en mitad del proyecto si es necesario. El diálogo entre la obra y el artista se debe establecer para saber qué pide la obra en cada momento. La tensión entre planificación e improvisación es otra de esas ambigüedades que aprendes a lidiar en la práctica del arte.

 

3) Se aprende a dibujar. ¡Y el dibujo está en todas partes! La ropa, el teléfono móvil, los edificios, los coches etc. Todo empezó como unas lineas en un papel.  El dibujo es una de las herramientas más vitales y útiles para la creación. Para profundizar en este punto, recomiendo ver el documental de la BBC 'The Secret of Drawing' que enlazo aquí:


4) Se aprende a establecer conexiones y a utilizar el pensamiento divergente.  Como dice el filósofo Daniel Dennett en su libro 'Intuition Pumps and other Tools of Thinking', cualquier yuxtaposición arbitraria de elementos es algo nuevo. Pero algo creativo es algo nuevo y valioso. Los elementos han de estar superpuestos de forma que tengan sentido. Esto es la base de la creatividad. Saber combinar las ideas que tenemos de forma nueva y valiosa. ¿Y cómo se desarrolla este tipo de pensamiento, cada vez más vital en el mundo actual...? Creo que, llegados a este punto, sabéis qué voy a responder, ¿verdad?

 5) Se aprende a plantear condicionales. "¿Qué pasaría si...?" Al crear una historia para un cómic establecemos una premisa -que puede ser absurda, como una salchicha que quiere escapar de una nevera, por ejemplo-y, a partir de la misma, planteamos las implicaciones de esa premisa. La capacidad de plantear este tipo de condicionales, de pensar de forma no literal es vital para la vida, porque nos permite entender las ramificaciones de decisiones que no hemos tomado, entender las acciones de gente que no hemos conocido etc.  Y, sí, efectivamente, la desarrollamos cuando escribimos un cómic.

 6) Y, sobre todo, ¡es muy divertido! Y la experiencia tiene tanto valor como el conocimiento declarativo y procedimental. Como en cualquier viaje que valga la pena, uno no es el mismo después de la experiencia enriquecedora de la práctica del arte. La visión del mundo adquiere grados de sutileza que antes no se tenían. Y si no no te crees esto, prueba el siguiente ejercicio: en el próximo viaje que hagas en lugar de hacerle una foto al monumento de turno, prueba a dibujarlo. Aunque no dibujes bien. Inténtalo y me cuentas.