29/7/14

Mural

Después de muchas horas al sol colaborando en este mural, por fin está terminado. Los nanos se llevarán una sorpresa en septiembre.




21/7/14

Personajes en una pared

Fragmento de un mural, todavía inacabado, en el que estoy trabajando esta semana. Se trata de la fachada de un cole de primaria en Valencia, en la zona de Campanar. En este colegio, por cierto, daré algunas clases de inglés el año que viene.

3/7/14

bête farouche

Como ayer fue el cumple de una de mis cantantes favoritas, ahí va mi pequeño homenaje.
Descubrí a Barbara Carlotti en este concierto de Angouleme (el vídeo no es mío), donde aparece bailando el gran dibujante Christophe Blain. Todo un lujo haberlo visto en directo. Si no entendéis el francés, suficiente saber que hay un pequeño cachondeo al principio porque ella "provoca" un poco a Christophe dicendo que, como todo el mundo sabe, los dibujantes de tebeos son grandes bailarines. Al final Blain se desenvuelve bastante bien en el escenario.

24/6/14

¿Por qué nunca cumplimos las fechas de entrega?

¿Por qué somos tan malos con las fechas de entrega? ¿Por qué se nos echa el tiempo encima? ¿Nos pasa sólo a  artistas despistados?



Pues no, resulta que todo el mundo, desde el prototípico estudiante con acné hasta el arquitecto de la ópera de Sidney, es proclive a subestimar el tiempo de una futura tarea. El fenómeno es tan común que hasta tiene un nombre traducido del inglés: la falacia de la planificación (planner’s fallacy).
Para calcular el tiempo de un futuro encargo nos solemos basar en nuestras experiencias anteriores. ¿Cuánto tiempo me costó un trabajo similar? Y es en este momento en el que se demuestra la fragilidad de nuestra memoria, porque el cerebro tiende a abreviar la tarea que recordamos a sus elementos fundamentales. Por ejemplo, cuando pensamos en una página de cómic, calculamos el lápiz y la tinta, y olvidamos –o subestimamos- tareas adyacentes como escanear, ir a comprar gomas de borrar, juguetear con el Photoshop etc.

Pero este no es el único sesgo cognitivo. También solemos pecar de voluntarismo. Como queremos que el trabajo esté terminado el lunes, nos creemos que, efectivamente, va a estar terminado el lunes. Este exceso de optimismo que nos mantiene felices y contentos es letal para entregar encargos a tiempo.

Así que, la próxima vez que te pregunten, “¿para cuándo lo puedes tener?” Piensa que te va a costar más de lo que crees. ¡Mucho más de lo que crees!

19/5/14

Entrevista en Bilbao 24h

Kike Infame me hace una extensa entrevista en Bilbao 24h:
"Hay libros que no necesitan ser novedad para ser siempre actuales y necesarios. Es el caso de “Actor Aspirante”. Después de 7 años, la obra se cierra en un precioso integral que muestra la evolución de su autor, Max Vento, y las posibilidades del medio para contar una historia de entrañables perdedores. Una obra preciosa en la que todos los Aspirantes a artistas se verán en algún modo reflejados. Un trabajo para leer, releer y reivindicar." Sigue aquí.

28/3/14

En paralelo a la crisis

"En 2007 Max Vento entró a lo grande en el mundo del cómic con un tebeo tan personal como inteligente y divertido, y con algunos de los mejores diálogos que habíamos leído en mucho tiempo (...) El protagonista de la obra no es el típico personaje de cómic que no evoluciona aunque pasen los años. Todo lo contrario, Pablo cambia con la sociedad que le toca vivir a su autor: " Al principio -confiesa Max- está concebido como el arquetipo del artista egocéntrico e incomprendido. Pablo es colérico y narcisista, aunque también tiene sus cualidades positivas. A medida que la historia avanza gana en humanidad y en autoanálisis, quizás gracias a los monólogos autobiográficos que hace aunque también porque va madurando". Lo crisis también es una de las protagonistas de esta obra. "La crisis es muy relevante porque la concepción de la serie es paralela al estallido y desarrollo de la crisis -confiesa Max-. Concebí el primer capítulo, Monólogo de mi vida desastrosa, en el periodo pre-crisis. En una época en que, al menos en Valencia, había un triunfalismo desmedido. Se palpaba el dinero por todas partes. Dinero que no se sabía muy bien de dónde salía". "Entonces las dificultades de Pablo Díaz-Strasser como actor, al igual que las mías como dibujantes, eran individuales, específicas. Esto se ve muy bien en la primera historia y en parte también en la segunda. A todos los personajes que hacen actividades “realistas” les va bien y miran por encima del hombro al grupo de los perdedores. Lo que va cambiando por la crisis es una expansión del grupo de los perdedores y de las actividades poco realistas."
 Sigue en RTVE. Pincha aquí para leer el resto.

24/3/14

Fotos con Actor Aspirante

El ganador indiscutible del concurso que organizamos en Facebook es Ricardo Engra Fernández. Gana una página original de 'Actor Aspirante' y un lote de libros de Dolmen Editorial. Ésta es la foto con la que participó.
Otra gente envió fotos simpáticas. Ahí van unas cuantas.

17/3/14

Cartel de Unicómic


Espero que os guste el cartel que he realizado para Unicómic 2014, las jornadas de cómic de la Universidad de Alicante (27, 28 y 29 de Marzo). El año pasado tuve la suerte de acudir invitado y guardo muy buen recuerdo. Comparto algunas fotos:

7/3/14

Gana una página original y un lote de libros

Para celebrar la buena acogida que está teniendo el integral hemos decidido organizar un concurso muy atractivo para todo aficionado que se precie. Ahí va:
"Quieres ganar una PÁGINA ORIGINAL de Actor Aspirante (de valor artístico incalculable) y un LOTE DE LIBROS de Dolmen Editorial (incalculables horas de diversión)? Solo tienes que colgar una foto tuya en Facebook con un ejemplar de Actor Aspirante y etiquetarla en la Página Oficial de Facebook Actor Aspirante - Volumen integral. Por votación popular, la foto con más Me Gustas será el ganador/a. Ánimate!!"

5/3/14

Pánico a volar

Estoy creándome un portafolio de ilustración comercial y, para ello, he decidido reciclar algunas de las viñetas de mi 'Actor Aspirante' que pueden funcionar como ilustraciones. Aquí una doble página coloreada para la ocasión. Podría quizás ilustrar un artículo sobre el miedo a volar, ¿no creéis?

3/3/14

El profesional y el artista (4) Realmente, el ganador se queda con todo.

Imagina que en el casino de la película de Scorsese, se te acerca Robert deNiro y, tras mostrarte una lista de los miles de cómics publicados en Francia, Bélgica y EEUU durante un año, te propone la siguiente apuesta: “Por cada autor que vive de ello el casino te paga dos dólares. Por cada autor que trabaja en otra cosa te cobra uno.” ¿Te conviene aceptar? No respondas todavía.

Que en España la mayoría de dibujantes de cómic no viven de lo que publican es un hecho de sobra conocido. Aunque a más de uno se le escapa la posibilidad de que en los dos grandes mercados accesibles a los autores españoles, el americano y el francobelga, la mayoría de autores se vean forzados a compaginar su trabajo como dibujantes con actividades mejor remuneradas. Para empezar, examinemos una gráfica correspondienta al año 2011 sacada del libro ‘Supergraphic’, de Tim Leong sobre el mercado del cómic en EEUU.


Lo que vemos es que los dos gigantes Marvel (en rojo) y DC (en azul) acaparaban el 77,7% del mercado. Esto confirma la tesis que avancé una entrada anterior. El editorial es un tipo de mercado en el cual unos pocos acumulan toda la riqueza (winner-take-all-market). Siguiendo con la gráfica, vemos que en un segundo plano hay 6 editoriales más: Image, IDW, Dark Horse, Dynamite, Boom! con cuotas entre un 4,71% y un 1,43%. El resto tiene una cuota de menos de un 1%. ¿Y cuántas editoriales son el resto? Si los datos que aparecen en Wikipedia están actualizados hay 185 editoriales de cómic americanas.

¿Realmente alguien cree que la mayoría de los autores que publican en todas ellas “pagan sus facturas” con los cómics?

Como anécdota descriptiva contaré lo que me reveló un dibujante de la casa: Oni Press (0,15% de cuota) paga en torno a 3000$ (2200€) por una novela gráfica. ¿Os suena?

Y si nos fijamos en el mercado Franco Belga, -no tengo una gráfica, pero parece que las cosas andan más repartidas con varias editoriales poderosas- el sentido común y la experiencia me llevan a dudar que de las 1500 novedades de cómic que se publican en Francia únicamente entre septiembre y noviembre (Según Zoolemag ), haya una proporción apabullante de autores que “paguen sus facturas” con el cómic. Ver el ingente número de editoriales pequeñas y medianas que van a Angouleme (o que aparecen en la lista de Wikipedia) cada una de ellas con decenas, y a veces centenares, de autores en catálogo sólo confirma mi escepticismo.

¿Y si ampliásemos el foco y hablásemos de libros otro tipo? ¿Novela, poesía, ensayo, etc…? ¿Cuántos de sus autores creéis que viven de publicar? Otro amigo americano, metido a poeta, me contaba que muchas pequeñas editoriales que publican libros de poesía en EEUU organizan concursos para los cuales hay que abonar una pequeña cantidad. Con este dinero se costea la edición al autor ganador a quien se paga con ejemplares.

Podría seguir, a riesgo de aburrir al lector. Así que volvamos a nuestro casino de Las Vegas. Sin datos concluyentes en la mano, ¿has decidido ya tu respuesta? ¿Aceptas el juego?

19/2/14

Reportaje RTVE sobre "Actor Aspirante" de Max Vento

Reportaje sobre el volumen integral de "Actor Aspirante" en RNE Radio Exterior,  en el programa "La Sonrisa de Mafalda", con Susana Santaolalla y Arturo Moreno Obregón.

12/2/14

En el ABC Cultural

El sábado me sorprendió aparecer nada menos que en el editorial del ABC cultural, dedicado al cómic. Firma el crítico Fernando Lafuente:
"Valga de entre los numerosos ejemplos [de novela gráfica en español] una obra reciente, surgida de un joven autor valenciano, Max Vento (1977), bajo el título de Actor Aspirante (Plan B Editorial, 2013), versión integral de la serie protagonizada por el voluntarioso personaje Pablo Díaz-Strasser. Vento está en la denominada "línea clara", y sus influencias se sitúan en la estela de nombres como Hergé, Daniel Clowes, Max, Daniel Torres, Jaime Hernández, Jose Matt, Dupuy y Berberian. El interés del lector ante la obra de esta historia surge de inmediato al encontrarse unas páginas en las que la desventurada vida de un desastroso y conmovedor tipo que quiere a toda costa ser actor, se ve envuelta en las más disparatadas, pero también verosímiles, escenas. Y es ahí, en la exquisita percepción de una mirada ante la realidad, dondeVento exhibe toda su magia narrativa y plástica. En la expresión de los momentos de vida de ese errático Pablo Díaz-Strasser, en el desfile de sombras que acompañan su sublime anhelo, en el desfiladero imposible sobre el que avanza hacia la nada, se dibuja una tragicomedia de rasgos absolutamente contemporáneos, próximos y críticos. Max Vento es un Woody Allen del cómic, un explorador urbano, un espectador atento a las industrias y andanzas de seres indecisos y entrañables. El uso comedido y elegante de la ironía, las elipsis precisas que hacen del relato un laberinto interior y permiten al lector desentrañar los rincones ocultos del protagonista son el edificio sobre el que se sostiene esta ejemplar obra, modelo de un género ya irremediablemente llamado a ser el género narrativo del siglo XXI".

10/2/14

En profesional y el artista (3). ¡Cuidado con los dobles sentidos!

Hace unos días el dibujante e ilustrador Corominas a raíz, me parece, del debate sobre la profesionalidad en el mundo del cómic puso esto en Facebook:
Estoy una trastienda repleta de cómics de los 90. Cómics hechos por autores que se creían simples artesanos o artistas revolucionarios, guionistas y dibujantes que fueron criticados y alabados, que fueron llamados esquiroles, genios o capullos. Y os puedo asegurar que todos tienen la misma capa de polvo. 
En principio se me antojó una forma muy expresiva y gráfica –no por casualidad viene de un gran dibujante- de decir algo profundo. El autor parece tener razón en su apreciación y además lo expresa de forma hermosa. Pero, ¿realmente la tiene? ¿Lo habría aceptado puesto de forma, digamos, menos poética? Pensado una segunda vez me di cuenta de que había caído presa del doble sentido. Veamos como funciona esto.

Si nos fijamos, el enunciado puede entenderse de dos formas:

La primera, en sentido literal, resalta el hecho obvio de que en una librería de segunda mano el polvo no discrimina entre obras infames y obras sublimes.

La segunda, en sentido figurado, vendría a decir algo más interesante. Todas las obras acaban olvidándose sin importar lo que se dijese de ellas en su momento. El tiempo las iguala a todas (“todas tienen la misma capa de polvo”).

El problema del enunciado es que, entendido en sentido literal es cierto, aunque del todo trivial. Es evidente que el libro de un gran autor es igualmente susceptible de llenarse de polvo que el de un autor mediocre. Y en sentido metafórico, aunque habría sido interesante, profundo y perceptivo si fuera verdad, es completamente falso. Hoy en día se siguen reimprimiendo y leyendo cómics dibujados en los 90 –y mucho antes- y algunos de los autores de entonces siguen en activo. Además el tiempo no iguala sino que discrimina. Unos autores se recuerdan y otros se olvidan. Unas obras quedan y otras se pierden.

Al asentir ante un enunciado así lo que hice, sin darme cuenta, fue tomarlo como verdadero por su significado literal y como profundo por su significado metafórico creyéndolo profundo y verdadero. La lección aquí, es que los dobles sentidos pueden ser resbaladizos y que es muy fácil confundirse si uno no está atento. La popularidad de frases como “ARTE es solo una palabra” o “todo el mundo muere solo” parecen confirmarlo.

No obstante los dobles sentidos pueden utilizarse de forma menos inocente. Me refiero al uso que se le da a veces a la palabra más venerada en el vocabulario comiquero: La palabra “profesional”.

El primer significado del término es meramente descriptivo. Un profesional es alguien que se gana la vida con una actividad. También es alguien que cobra una retribución por la realización de un trabajo.

El segundo significado implica un juicio de valor. Un “profesional”, al contrario que un “amateur” o un “aficionado”, es alguien que desempeña con destreza una actividad. Cuando decimos que alguien es “muy profesional” o “poco profesional”, estamos hablando de la calidad de lo que hace y por tanto emitiendo una opinión.

El doble sentido, en este caso, permite a una persona intelectualmente deshonesta cambiar de significado a conveniencia según como avanza la discusión. Si, por ejemplo, digo que un autor no es profesional o que es poco profesional, cuando éste protesta y sus defensores me acorralan señalando premios, reconocimiento, o buenas críticas, puedo refugiarme en el primer significado de la palabra: “Solo me refería a que no vive de ello”. Y luego, cuando se calma la marea, puedo dejar caer de forma ambigua algo que dé a entender también el segundo significado y, así, ir saltando de uno a otro en beneficio propio. Incluso en su vertiente más descriptiva, la palabra “profesional” es ambigua, porque aceptaría en principio, no solo a quien vive de ello, sino también a quien cobra una remuneración. En el primer caso solo sería aplicable a pocos autores, mientras que en el segundo, sería aplicable a casi todos los que publicamos en España.

Por eso creo que hay que andar con cuidado con términos ambiguos y especificar a lo que nos referimos. O, mejor todavía, no utilizarlos si en el contexto pueden dar lugar a confusiones que caldeen los ánimos. Yo, personalmente, cuando hablo de estas cosas me refiero a autores que viven o no del cómic y así todo el mundo entiende de qué hablo. En aras de la claridad, a veces lo mejor es una perífrasis que evite los dobles sentidos.

- Pincha para leer  El profesional y el artista (1)
- Pincha para leer  El profesional y el artista (2) Cuando el ganador se queda con todo

7/2/14

El profesional y el artista (2) Cuando el ganador se queda con todo.

En una conferencia en la fundación Juan March en octubre de 2013, Javier Cercas hablaba de la sorpresa que le supuso el éxito de 'Soldados de Salamina' (cito de memoria): “Hasta Soldados me leía mi madre y cuatro más, que es lo normal para un autor. Lo habitual es tener cincuenta o cien lectores, vender doscientos libros como mucho. Lo excepcional es que te traduzcan a no sé cuántos países y vivir de la literatura.” 

Y es que esta es una problemática que no sólo se da en el cómic y no sólo se da en España. La realidad es que la inmensa mayoría de gente que publica algo, lo que sea, en Europa o EEUU, no vive de ello. Soy consciente que a más de uno se le escapa la posibilidad de que en los dos grandes mercados de cómic accesibles a los autores españoles, el americano y el francobelga, la mayoría de autores se vean forzados a compaginar su trabajo como dibujantes con actividades mejor remuneradas y, por tanto, argumentaré mejor este punto en la siguiente entrada.

Pero la pregunta permanece: ¿Cómo es que la mayoría de autores no viven de lo que publican?

Volviendo al cómic, algunos dibujantes dan una explicación al respecto que que no me parece en absoluto persuasiva. El problema sería, según esta interpretación, que la mayoría de autores no nos tomamos en serio nuestro trabajo o, más bien, no nos tomamos en serio el cobro de nuestro trabajo. Quizás porque hemos sido manipulados en la absurda noción de que somos artistas y, como tales, queda de buen tono hacer cosas por “amor al arte”. Quizás porque, al trabajar en otras cosas y tener las necesidades cubiertas, no nos apetece mancharnos las manos peleando por mejores condiciones. En el caso de los esquiroles patológicos por las dos cosas a la vez. El resultado de esta falta de nervio guerrero es que el mercado se llena de intrusos que lo devalúan, y esto impide que los “profesionales de verdad” puedan cobrar un salario digno.

Ésta me parece una argumentación completamente errónea aunque disculpable. De hecho, confundir causa y efecto es una falacia tan habitual que hasta tiene su propio nombre en latín: Non causa pro causa o “falacia de la circularidad en causa consecuencia”. Quien incurre toma la consecuencia o resultado de un fenómeno y lo nombra la raíz principal del problema. Dicho de forma práctica y en el tema que nos ocupa: No se trata que al autor que da clases no le preocupe cobrar porque ya gana dinero en un instituto. Es al revés: el autor se ve obligado a trabajar en un instituto porque no puede cobrar más como dibujante.

Por tanto, el problema no es mentalidad perezosa o de esquirol -a todo el mundo, artista o no, le gusta ganar dinero si hay dinero que ganar- . El problema es la naturaleza del mercado editorial. Ojo, no solo del Español. De todos los mercados editoriales. Éste es un tipo de mercado que se conoce como “winner-take-all-market” (el ganador se lo lleva todo). Es decir, un mercado en el cual hay unos pocos que acumulan casi toda la riqueza. Sucede en los deportes, en el arte, en los libros y en la música, entre otros. En general, en actividades que son intrínsecamente satisfactorias, que la gente disfruta haciendo, al margen de la rentabilidad económica y que, por su naturaleza, solo pueden absorber a unos pocos individuos.

En el caso del cómic, evidentemente, la riqueza a repartir es exigua, pero permite a una minoría vivir de ello. Cuando un mercado “winner-take-all” se expande (como en Francia, por ejemplo) el grupo de los que acumulan la riqueza es mayor, pero también crece la proporción de los que ganan muy poco (hay una gran mayoría de autores y editoriales que solemos olvidar cuando hablamos de cómic en Francia y de EEUU, pero como dije, volveré sobre esto). Por tanto, mejoren lo que mejoren las ventas generales en el cómic, siempre habrá más autores que no vivan de ello que autores que sí lo hagan. Eso no una invitación a desesperarnos. Más ventas y más mercado, también supone más profesionales mejor remunerados. Pero en el tipo del mercado creativo en el que nos movemos los ganadores se lo llevan todo.

Así que, si eres uno de ellos, ¡enhorabuena y ojala te dure! El resto de profesionales (o no), estamos trabajando en ello.

- Pincha para leer  El profesional y el artista (1)
- Pincha para leer  El profesional y el artista (3) ¡Cuidado con los dobles sentidos!